Me han robado cripto: qué hacer en las primeras horas

📌 En 30 segundos: si te acaban de vaciar una cartera, lo urgente no es recuperar lo perdido: es cortar el acceso antes de que se lleven lo que queda. Mueve los fondos que sigan a salvo, revoca permisos, y solo entonces documenta y denuncia. En ese orden.

Por La Profesora ·

Me han robado cripto: qué hacer en las primeras horas

📌 En 30 segundos: si te acaban de vaciar una cartera, lo urgente no es recuperar lo perdido: es cortar el acceso antes de que se lleven lo que queda. Mueve los fondos que sigan a salvo, revoca permisos, y solo entonces documenta y denuncia. En ese orden.

Ven, siéntate. Si has llegado aquí buscando esto, probablemente tengas el corazón a mil y la cabeza llena de «cómo he sido tan tonto». Vamos a quitarnos eso de encima primero: a la gente que sabe también le pasa. En 2025 hubo profesionales firmando en carteras físicas una cosa distinta de la que veían en pantalla. Si a ellos les pasó, lo tuyo no es una cuestión de listeza.

Ahora lo práctico. Y va en orden a propósito.

Paso 1 · Mueve lo que todavía está a salvo

Antes que nada: si esa cartera aún tiene algo, sácalo. A otra cartera nueva, creada desde cero, con una frase semilla que nunca haya tocado ese ordenador ni ese móvil.

No lo dejes para después de investigar. Muchos vaciados no son un único movimiento: son un permiso concedido que sigue vivo y va tirando de lo que entre. Cada minuto que esos fondos siguen ahí es un minuto de riesgo, y no ganas nada esperando.

Si la cartera está vinculada a una frase semilla que pudo quedar expuesta —la escribiste en una web, la guardaste en una nota del móvil, la fotografiaste—, esa cartera está quemada para siempre. No se «limpia». Se abandona. Si no tienes claro cómo se guarda bien una frase semilla, empieza por esta guía.

Paso 2 · Revoca los permisos

Cada vez que aprobaste algo en una web, le diste permiso a un contrato para mover tus tokens. Muchos de esos permisos siguen activos años después, y algunos son ilimitados: no dicen «puedes mover 50», dicen «puedes mover lo que haya».

Ese es el mecanismo por el que a mucha gente le vacían una cartera sin que nadie le haya robado ninguna contraseña. No hace falta: tú diste el permiso, aunque no supieras que lo estabas dando.

Revocarlos es gratis salvo la comisión de red, y se hace desde herramientas que listan lo que tienes concedido. Te lo explicamos paso a paso en cómo revocar permisos de tu wallet.

Paso 3 · Documenta antes de que se te olvide

Ahora sí, respira. Y escribe, aunque sea en una nota del móvil:

Esto no es burocracia: es lo único que un investigador o una aseguradora pueden usar. La memoria se deforma en dos días, y lo que hoy recuerdas con precisión mañana será «creo que fue un enlace de Telegram».

Paso 4 · Denuncia, aunque parezca inútil

Mucha gente no denuncia porque asume que no servirá de nada. A veces es cierto para tu caso concreto — y aun así merece la pena, por dos motivos.

El primero: los casos se agrupan. Una denuncia suelta por 800 euros no mueve a nadie; cuatrocientas denuncias contra el mismo patrón, sí. Tu caso puede ser el que complete el patrón de otro.

El segundo, más práctico: si el dinero pasó por una plataforma con obligaciones de identificación, una denuncia formal es lo único que permite congelar lo que quede allí. Sin denuncia no hay nada que puedan hacer aunque quieran.

En España se puede denunciar en Policía Nacional o Guardia Civil, presencialmente o por sus canales de delitos telemáticos. Lleva lo del paso 3.

Paso 5 · Desconfía de quien te ofrezca recuperarlo

Este es el paso que más disgustos ahorra, y por eso va el último: se te va a quedar grabado.

En los días siguientes es muy probable que aparezca alguien —en respuestas a tu mensaje, por privado, en un grupo— ofreciéndote recuperar tus fondos. Contará que trabaja con un equipo de recuperación, o que tiene contactos. Y te pedirá un pago por adelantado, o tu frase semilla «para verificar».

Nadie puede revertir una transacción confirmada. Ni tú, ni ellos, ni nadie. La irreversibilidad no es un fallo del sistema: es cómo está diseñado. Quien te diga lo contrario está preparando un segundo golpe sobre alguien que ya está tocado, que es exactamente por qué funciona tan bien.

Lo que veo yo, después de mirar muchos de estos casos

El patrón que más se repite no es el de alguien haciendo algo imprudente. Es el de alguien con prisa. Un mensaje que mete urgencia, una oportunidad que se acaba, un problema que hay que resolver ya.

Por eso la lección que de verdad protege no es técnica. Es esta: cuando algo relacionado con tu dinero venga con prisa, la prisa es el aviso. Nada legítimo se pierde por esperar veinte minutos y consultarlo.

Y si quieres saber por dónde entran la mayoría de estos casos, las 5 estafas más comunes cubren el 80% de lo que vemos.

Y si esto ya te ha pasado, no eres tonto. Eres alguien a quien le tocó. Sigue los cinco pasos, cierra la puerta, y a partir de ahí se aprende.

⚠️ NFA — Contenido educativo, no asesoramiento financiero ni legal. Para tu caso concreto, consulta con un profesional. DYOR.

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